
Bienvenido M. Milanés – Mayordomo Presidente
Queridos hermanos:
Celebramos con emoción, orgullo y gratitud, el aniversario de nuestra querida Cofradía.
Una historia que comenzó allá por el siglo XIV y que gracias a la fe, el compromiso y el cariño de muchas generaciones se mantiene muy viva.
Desde sus inicios está cofradía ha tenido dos pilares fundamentales: la devoción al Santo y la ayuda al necesitado. Un espíritu solidario que ha sabido mantenerse firme con el paso del tiempo, combinando la oración con la acción y la tradición con la entrega.
En 1746, un 25 de abril el gran Francisco Salzillo, nos regaló una de las mayores joyas que custodiamos con orgullo: la imagen de nuestro Santo titular. Regalo que no solo embellece nuestra fe, sino que fortalece el alma de esta Hermandad. Poco después su Majestad Felipe V nos distinguió con el título de Real Casa, reconocimiento que nos honra y nos compromete aún más.
Tras muchos años de camino, el 19 de septiembre de 2001 y por decreto del Excmo. y Rvdmo. Sr Obispo D. Manuel Ureña Pastor, la Cofradía quedó refundada, con nuevo impulso, pero con la misma esencia.
Desde entonces y con la guía de nuestro querido Consiliario, D. Jorge, seguimos adelante con ilusión renovada.
La cofradía está formada por tres hermandades, unidas en fraternidad y servicio, y si miramos atrás podemos hacer un balance muy positivo.
En lo económico, hemos invertido con responsabilidad en proyectos de desarrollo, acciones solidarias y ayudas a quienes más lo necesitan y en lo social…., en lo social no se puede medir con números lo que significa acompañar, apoyar y estar al lado de quien lo precisa.
Pero todo esto no sería posible sin vosotros, sin vuestra colaboración.
Gracias de corazón.
A lo largo de este curso cofrade se irán desarrollando diferentes actos conmemorativos tanto de este aniversario, como la preparación del que será el 25 aniversario de nuestra cofradía, que serán anunciados con la debida antelación por parte de las vocalías correspondientes y a través de los canales habituales.
Recientemente hemos asistido al relevo de nuestro párroco y Consiliario, D. Jorge.
Desde aquí queremos rendirle un sincero homenaje de gratitud y reconocimiento.
Querido D. Jorge, gracias por su entrega, su guía espiritual y su cercanía fraterna.
Ha sido pastor, maestro y amigo. Con su ejemplo y su palabra ha fortalecido nuestra fe y acompañado nuestro caminar, no solo en los momentos de alegría, sino también en los desafíos
que el día a día nos plantea.
La huella que deja perdurará en el tiempo y su servicio permanecerá como testimonio vivo de fidelidad al Evangelio.
Damos la bienvenida con esperanza y alegría a D. Antonio Ballester, a quien el Señor ha enviado para continuar esta misión.
Confiamos en que, con su acompañamiento, seguiremos creciendo en la fe, la unidad y el servicio. Rezamos por él y le ofrecemos desde ya nuestra colaboración y afecto.
Y gracias una vez más a todos los que estáis ahí desde el principio, acompañando y arropando a la Cofradía en su quehacer diario.
Que este aniversario sea una oportunidad para mirar al pasado con gratitud, al presente con responsabilidad y al futuro con esperanza e ilusión.
¡VIVA SAN ANTÓN!